Por intereses y deudas políticas, Tlaxcala tiene una Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) pasiva, indolente y que no vigila ni defiende al pueblo frente a actos administrativos u omisiones de las autoridades que transgreden la dignidad humana, panorama que continuará con la asignación de un Ombudsperson interino por parte de la LXIII Legislatura local.

Así lo consideró la directora de la asociación civil Colectivo Mujer y Utopía (CMU), Edith Méndez Ahuactzin, quien además consideró que el proceso de designación del próximo titular de la CEDH que llevaron a cabo las y los diputados locales fue parcial, opaco y respondió a intereses partidistas.

En entrevista con URBANO Noticias, Méndez Ahuactzin declaró que “nos preocupa mucho porque no es la primera vez que se dan estas prácticas (la falta de acuerdos al interior del Congreso para elegir al Ombudsperson), fuimos alrededor de 15 organizaciones las que estuvimos dando seguimiento al proceso y veíamos que dentro de las personas que estaban aspirando no demostraron que cumplan con los estándares máximos e internacionales que se necesitan. Vemos que por acuerdos políticos y deudas políticas únicamente han llevado a tener una Comisión de Derechos Humanos pasiva, indolente ante las realidades que vivimos”.

Edith Méndez, dijo que es preocupante que se repita la misma historia que en el año 2016 cuando, también, por falta de acuerdos en el Congreso del Estado, fue designada Angélica Temoltzin Durante como presidenta interina, hasta el mes de junio del año 2017 cuando asumió el cargo Víctor Manuel Cid del Prado Pineda.

Al final en esa ocasión “se impuso a una persona que desconoce los derechos humanos, nos preocupa en este caso ver que la opción de los diputado era una persona que cuenta con una recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (Jakqueline Ordoñez Brasdefer) y que a pesar de que las y los diputados deciden minimizar esta situación finalmente siguieron impulsándola hasta la sesión del domingo pasado. Nos parece que esta dinámica de no poder llegar a acuerdos corresponde a intereses personales y partidistas, nos preocupa cómo saldrá la siguiente convocatoria si la actual legislatura se comprometerá a desarrollar nuevamente el procedimiento o dejará que sea la próxima Legislatura”.

Sobre el próximo presidente interino de la CEDH, Francisco Menacho, primer  visitador, tiene como contexto un organismo autónomo con casos de nepotismo, programas de defensa a sectores vulnerables muy básicos, sin inclusión, y que no acompaña a las víctimas de violaciones de derechos humanos.

Al respecto, la activista  agregó “conocemos algunos casos sobre quejas que se han presentado a la CEDH y que no se han  atendido, me parece que tiene que ver con una práctica recurrente de la misma comisión de no responder a las víctimas los mensajes, llevan más de dos meses con quejas sin respuestas de visitadores, lo que estamos es tratar de conocer más cómo se ha conducido el visitador pero creo que es más una postura de la misma comisión”, mientras tanto las investigaciones de algunos casos no avanzan porque también hay nexos entre agresores y funcionarios del organismo autónomo.