Seguramente has tenido alguna noche en la que te cuesta conciliar el sueño y no sólo por quedarte pensando en tu crush o en cómo sobrevivirías a un apocalipsis zombie, sino que simplemente te acuestas con la intención de dormir y sencillamente no lo consigues, si esto sucede de vez cuando, no constituye como tal, un trastorno del sueño pero cuando ésta dificultad es frecuente y además te hace despertar durante la noche o te hace despertar demasiado temprano, sin poder volver a dormir, puede tratarse de un trastorno de sueño, lo que te puede hacer sentir cansado durante el día, influir negativamente en tu concentración y memoria y a la larga, llevarte a desarrollar ansiedad y depresión, así como enfermedades cardiovasculares y metabólicas.

Los trastornos del sueño son más frecuentes en la población adulta y según estimaciones, un 30% de los mexicanos padece alguno de ellos, siendo el principal el insomnio. ¿De qué depende que tengamos un sueño reparador o no? si bien es cierto que el insomnio puede tener muchas causas o ser síntoma de alguna enfermedad, en términos generales el sueño depende de la llamada hormona del sueño o melatonina.

¿Has escuchado hablar de la melatonina? es una hormona producida por la glándula pineal que entre otras funciones, tiene la misión importantísima de regular el sueño y la vigilia. (sí, ésta glándula es la que te da energía en el día y sueño por la noche) y es indispensable para que no estés dando vueltas sin poder dormir y el déficit de ésta puede además ser causa de depresión.

La glándula pineal se estimula con la oscuridad, por eso se produce la melatonina durante la noche y por ello conforme avanza la madrugada, va decreciendo la producción de la hormona, para permitirnos despertar por la mañana cuando ya hay luz. Esta función suele alterarse con el tiempo y es por eso que las personas mayores duermen menos.

La función de la glándula pineal y la producción de melatonina, también se puede ver alterada por el abuso de los dispositivos electrónicos como el celular, tablet, etc. que al ser luminosos, confunden a la glándula y no produce melatonina, lo que provoca ese conocido círculo vicioso donde me propongo dormir más temprano porque me costó mucho trabajo levantarme, pero al llegar la noche se me va el tiempo checando Facebook, Instagram o viendo TikTok y me vuelvo a dormir tarde.

Es por ello que si de verdad queremos romper el círculo, debemos establecer una buena higiene de sueño que debe basarse en:
Establecer un horario fijo para dormir y despertar. No tomar siestas de más de 45 minutos durante el día. Evitar cenas muy pesadas. Evitar estimulantes como el café o el chocolate y el refresco, al menos 6 horas antes de dormir. Mantener una temperatura agradable en la habitación. Evitar el uso de dispositivos electrónicos al menos una hora y media antes de acostarnos. Evitar llevar el trabajo o estudio a la cama y de preferencia a la habitación pero si fuera necesario, hacer una pausa entre el término de las actividades laborales o académicas y la hora de dormir. Dicha pausa puede hacerse saliendo del lugar, caminando unos minutos por la casa, etc. Recordemos que el sueño nos permite restaurar y reorganizar las funciones psicológicas y físicas utilizadas durante el día, por eso es de suma importancia que procuremos que sea reparador. Espero que lo anterior les haya sido de interés y utilidad, pues es un problema muy generalizado. Recuerden que esperamos sus comentarios a través de nuestras redes sociales.

¡Hasta pronto! Nos leeremos nuevamente desde el diván.