Una de las formas más sencillas del método alterno para la solución de controversias es la negociación como un proceso en el cual las partes intentan resolver una disputa, de manera informal, con o sin abogados que los representen.

El estudio de la negociación implica un análisis de habilidades del proceso judicial, de requisitos procedimentales y de estándares profesionales de la responsabilidad, así como del conocimiento de la ley.

Típicamente, para ahorrar tiempo y dinero a las partes involucradas, los abogados recomiendan a sus clientes intentar un acuerdo antes de llegar al litigio. Si un acuerdo se alcanza en la negociación, el abogado se refiere a su validez por la conveniencia del acuerdo para responder a las necesidades del cliente, que éste entienda cómo se alcanzó ese resultado y qué implica el estudio del proceso, del procedimiento, de normas éticas y del comportamiento.

La negociación legal se distingue de otros tipos de negociación porque involucra a los abogados que actúan como agentes que representan a los clientes. La relación de los representantes agrega una dinámica de colaboración al proceso de la negociación.

Antes de la negociación real, los trabajos del abogado con el cliente se dirigen para ayudar a determinar las metas particulares y los objetivos del cliente, en torno a los cuales los abogados deben desarrollar una compresión profunda.

Durante la negociación, el abogado, en su carácter de negociador, debe mantener informado al cliente, así como asumir plenamente la responsabilidad del proteger los intereses de éste. Un abogado está involucrado en el proceso de la negociación no para lograr metas personales, sino de servicio.

Los abogados, por lo tanto, deben asistir a los clientes en la definición de los objetivos específicos para una negociación particular. Al terminar la negociación, es el cliente, no el abogado, quien decide en última instancia si acepta o no el acuerdo.

Una compresión teórica y práctica de la negociación realza la eficacia del abogado en estos procedimientos. En el mismo sentido, como parte del desempeño de los abogados, se puede afirmar que la mediación es una extensión de la negociación.

FUENTE: AYLLÓN, González María Estela, GARCÍA, Fernández Dora (Coordinadoras). “Actualidad Corporativa”,en “La negociación y el abogado”, Martin Virgilio Bravo Peralta.Editorial Porrúa y Universidad Anáhuac. Ciudad de México, 2017. Págs. 51 y 52.