La Procuraduría General de Justicia (PGJE) dilata más de una semana en entregar los cuerpos de personas que fallecieron por presuntos hechos violentos.

La tardanza para que las familias puedan obtener los cuerpos y sepultarlos, ocasionó inconformidad y una manifestación frente a las instalaciones de la dependencia.

De acuerdo con información de la Agencia Quadratín, la protesta la protagonizaron las familias de tres personas que murieron entre el 19 y el 20 de julio. 

Los familiares de Julio César N, quien fuera hallado sin vida el pasado 20 de julio, exigieron la entrega del cuerpo, toda vez que las investigaciones determinaron que la causa del fallecimiento fue por asfixia, por lo que no existe delito que perseguir.

En la misma situación se encuentran María Teresa Coyotzi, originaria del municipio de San Pablo Apetatitlan, cuyo hermano se escapó de un anexo ubicado en Chiautempan el 19 de julio y que, de acuerdo a los reportes del Ministerio Público, una persona con sus mismas características fue hallada sin vida casi una semana después.

Hasta la fecha, el cadáver sigue en manos de la PGJE, por lo exige que le permitan reconocer el cuerpo a fin de tener mayor certeza de que se trata de su familiar y así, poder darle sepultura.

Explicó que la excusa de los servidores públicos que la han atendido es que, una vez entregado el cuerpo, no se podrá exigir el esclarecimiento de la causa de muerte, ya que las investigaciones aún no concluyen.

Este mismo día, familiares de Antonio N., originario del estado de Guerrero y quién perdiera la vida tras ser linchado por pobladores de la comunidad de San Diego Xocoyucan del municipio de Ixtacuixtla, se manifestaron por la misma razón de los casos antes expuestos; exigir a la PGJE la entrega del cuerpo.

Lamentaron que el órgano encargado de procurar la justicia en la entidad sea “ineficiente” y no cuente con el personal debidamente capacitado para agilizar las investigaciones y la entrega de los cadáveres. Las tres familias coinciden en conformar un frente común para exigir a las autoridades mayor celeridad en los casos y la entrega inmediata de los cuerpos de sus seres queridos.