A partir de las 11.00 de la mañana, se dispararon 41 series de salvas en localidades como Londres, Edimburgo, Cardiff y Belfast, así como desde los destructores HMS Diamond y HMS Montrose, según detalló el Ministerio de Defensa.

Con este homenaje se le da una sentida despedida al esposo de la reina que no contará con grandes ceremonias mortuorias, tal como él mismo lo pidió antes de morir. Por lo tanto no habrá velorio público, ni ceremonia de Estado.

El duque de Edimburgo, marido de la soberana británica durante 73 años, sirvió en la Marina Real británica durante la Segunda Guerra Mundial y ocupó el cargo ceremonial de lord gran almirante al frente de ese cuerpo.

El cuerpo de Felipe de Edimburgo permanecerá en el castillo de Windsor, residencia de la familia real cerca de Londres, hasta que se celebre su funeral en la adyacente capilla de San Jorge, cuya fecha todavía no se ha anunciado.



F. DW