Para instrumentar los mecanismos de coordinación intergubernamental que requiere el sector, la Secretaría de Educación Pública diseñó la Estrategia Nacional para el Regreso a Clases, que garantiza, de manera pertinente y oportuna, la seguridad de las comunidades escolares de todo el país, indicó la subsecretaria de Educación Básica.

Lo anterior, expuso, con un enfoque de corresponsabilidad social en el que las acciones de la autoridad educativa federal se suman al trabajo solidario de los gobiernos locales, así como a los esfuerzos de las y los docentes, madres y padres de familia.

La subsecretaria de Educación Básica indicó que en México más de 25 millones de estudiantes integran el nivel básico, de los cuales, 12 millones 451 mil 584 son mujeres y 12 millones 801 mil 722 son hombres, de ahí la magnitud del reto nacional para el regreso a clases.

Dentro de las acciones que la estrategia nacional plantea resaltó la evaluación diagnóstica contextualizada por las y los docentes, al ser quienes conocen mejor que nadie, lo que sucede en sus centros educativos. “El diagnóstico tocará aspectos académicos y psicosociales con el propósito de identificar diversas dimensiones de la problemática educativa que viven niñas, niños y adolescentes”, precisó.

Detalló que la evaluación configura un esquema integral para la atención del rezago educativo; la deserción escolar, y la perdida de aprendizajes que la pandemia pudo haber generado.