José de la Borda, fue un hispano-francés que migró a la Nueva España en el siglo XVIII y que logró acumular una gran fortuna gracias a las minas mexicanas de Taxco y Zacatecas. Debido a su gran patrimonio, fue considerado en su momento como el hombre más rico de la Nueva España.

Borda fue el segundo hijo de Pierre Laborde, y la española Magdalena Sánchez. Su hermano mayor, Francisco, partió de Europa con rumbo a México en 1708. Ocho años más tarde, José fue invitado por él para trabajar en La Lajuela, la mina que había fundado en Tehuilotepec, un poblado cercano a Taxco.

José llegó a México a los 17 años, tres años más tarde, Borda contrajo matrimonio con Teresa Verdugo, hija del Capitán Verdugo.

Tras trabajar con su hermano durante varios años, José partió por su cuenta en busca de nuevas áreas mineras, lo cual lo condujo a Tlalpujahua en 1734. Funda una mina que pronto se volvería muy exitosa. En 1738, su hermano Francisco falleció heredando éste su fortuna y propiedades a Borda.

Como consecuencia de estos sucesos que aumentaron su fortuna, Borda ordenó la construcción del monumental Templo de Santa Prisca.

Para 1760 las minas de Borda se habían quedado sin más recursos para explotar forzándolo a buscar nuevas minas. Para este entonces Borda se encontraba prácticamente en bancarrota. Dicha situación le obligó a hipotecar la última gran posesión con la que contaba en Taxco, el Templo de Santa Prisca, para financiar una expedición a Zacatecas.

Con lo poco que le quedaba de su fortuna, decidió abrir la mina “La Esperanza” la cual lo convirtió de nuevo en uno de los hombres más adinerados de la colonia. Con esta nueva mina, Borda se convirtió en el hombre más rico de Zacatecas, cómo lo había sido antes de Taxco.

Para 1776, ya sufría de una débil condición física ocasionada por la edad, envenenamiento por mercurio y otras enfermedades. Su deseo era regresar a Taxco, pero su hijo Manuel lo convenció de que se retirara en la Casa Borda, ubicada en Cuernavaca. En total, la fortuna de Borda por sus minas en México ascendió a 40 millones de pesos y se considera que durante el esplendor de su carrera minera era el hombre más rico de México e inclusive del mundo.