El nombre y el ícono de la estación se deben al aspecto de éstas dos estatuas cercanas erigidas en memoria de los tlatoanis mexicas Itzcóatl y Ahuizotl, conocidas como Monumento a los Indios Verdes.

Las cuales están cubiertas de pátina formada en las superficies de bronce por acción de la humedad y la antigüedad, de ahí que se pongan verdes. Al final del siglo pasado, la Secretaría de Fomento comisionó al pintor y escultor Alejandro Casarín para la creación de las estatuas de Itzcóatl y Ahuizotl.

Una de ellas muestra a un hombre maduro que tiene ambas manos apoyadas en un mazo, y el otro representa a un joven. La base cilíndrica sobre la que descansan, tiene unos bajorrelieves con glifos nahoas, mayas y la cabeza de un jaguar.

Formaron parte de la representación de México en la Exposición Universal de 1889. En la base cuentan con inscripciones y grabados en náhuatl. Se colocaron por primera vez, en el Paseo de la Reforma en 1890.

En 1902, se trasladaron a la Calzada de la Viga; en 1920, a la Avenida de los Insurgentes Norte, y allí permanecieron hasta 1979, cuando se construyó la estación del Metro Indios Verdes.

Finalmente, el 25 de mayo del 2005 se trasladaron al Parque del Mestizaje, unos 500 metros al sur, debido a la construcción de la estación del metrobús del mismo nombre.