Ante el próximo despliegue de unos veinte millones de dosis de la vacuna contra el coronavirus en la región, la directora de la Organización Panamericana de la Salud advirtió este martes que la mayoría de los países no están listos para lanzarla y mostró su preocupación por la evolución del virus durante las próximas semanas. Durante los últimos siete días hubo más de 2,5 millones de casos confirmados, más de la mitad de todas las infecciones mundiales.

Carissa Etienne explicó durante la rueda de prensa semanal donde se evalúa la situación de la pandemia en el continente americano que, en toda la región, especialmente en América del Norte y del Sur, muchos hospitales están operando a su máxima capacidad o muy cerca de ella.

“Los informes de Manaos, en Brasil, ilustran lo que sucede cuando un sistema de salud no tiene suficiente capacidad para hacer frente a la velocidad de las nuevas infecciones. Pero el riesgo no se limita a Manaos. Hemos recibido informes de racionamiento de oxígeno en algunos lugares de los Estados Unidos de América y en el Perú”, informó.

Etienne recordó que en algunas partes del país andino la tasa de ocupación de las Unidades de Cuidados Intensivos se sitúa al 90%, que en varios puntos de Brasil y Ecuador operan casi al límite y que la capacidad hospitalaria sigue siendo un desafío en los países del cono sur como Chile.

Entre las consecuencias paralelas al aumento de casos destacó que el incremento de la demanda para hacerse pruebas de detección afecta gravemente la capacidad de los laboratorios y que también son preocupantes las nuevas cepas de la enfermedad detectadas en el Reino Unido, Sudáfrica y Brasil ya que pueden contribuir a acelerar las nuevas infecciones en toda la región.

“Sin embargo, estos factores ponen de relieve la realidad de fondo: debemos intensificar las intervenciones de salud pública para limitar la exposición al virus. El distanciamiento social, la limitación de las reuniones y el uso constante de máscaras en lugares públicos y el lavado de manos son nuestra mejor esperanza para reducir el número de infecciones por COVID-19 en este momento”, destacó.

Se esperan veinte millones de dosis de la vacuna para marzo

La titular de la Organización recordó que el fondo COVAX, la iniciativa mundial que garantiza el acceso rápido de las vacunas contra la COVID-19 a nivel mundial, es el mecanismo más equitativo para que las vacunas estén disponibles en todos los países de América, independientemente del tamaño de la población y del PIB.

Añadió que COVAX tiene acuerdos con las farmacéuticas Astra-Zeneca y el Serum Institute de la India para la distribución de sus vacunas tan pronto como obtengan la aprobación de la agencia de la ONU para su uso de emergencia y que continúan negociando acuerdos con Pfizer.

Del mismo modo, Etienne advirtió a los países que no se precipiten en la campaña de vacunación.

“Estar preparado es más importante que ser rápido. Y este es el momento en que los estados miembros de nuestra región deben actuar para estar listos para distribuir y vacunar. Según nuestra evaluación, la mayoría de los países no están listos para lanzar las vacunas, pero necesitan estar preparados muy pronto, por lo que les instamos a aprovechar este tiempo para asegurarse de que todo esté en su lugar”, aconsejó.

El subdirector de la Organización, el doctor Jarbas Barbosa, explicó que esperan contar a principios de marzo con unos veinte millones de dosis disponibles para la región y que con COVAX se busca crear “un flujo constante entrega de vacunas para que se pueda empezar con la estrategia en los grupos prioritarios de cada país de una manera continua sin suspender la vacunación por ningún motivo”.

Nota completa AQUÍ.