Al menos 15 organismos de la inversión privada rechazaron este miércoles la medida que aprobó el Congreso de Oaxaca de prohibir la venta de bebidas y alimentos chatarra a niños, ya que no hubo apertura ni disposición para establecer mesas de trabajo en conjunto.

“Lamentamos que no hubo apertura ni disposición de establecer mesas de trabajo en el Congreso del Estado a efecto de trabajar conjuntamente, por lo que rechazamos la prohibición votada el día de hoy, sin tomar en cuenta a las partes afectadas”, señala un comunicado de prensa de las cámaras industriales.

Además, señalaron que los sectores productivos de manera proactiva no venden sus productos directamente en instituciones educativas tal como lo mandata la legislación federal desde el 2013.

“En caso de que exista la comercialización de algún producto prohibido en las escuelas, hacemos un llamado para que las autoridades correspondientes actúen en consecuencia”, añade el documento emitido esta tarde.

Los legisladores avalaron este miércoles un dictamen un artículo 20 Bis a Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes para prohibir la venta, regalo y suministro a menores de edad de bebidas azucaradas y alimentos envasados de alto contenido calórico.

La medida fue presentada en noviembre de 2019 por la diputada Magaly López Domínguez, de Morena.

LEER TAMBIÉN: Prohíbe Oaxaca venta de refresco y comida chatarra a menores de edad


Organismos internacionales, incluida la Unicef y la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) celebraron la medida por ser en favor de la salud de la infancia.

Así mismo, las cámaras reiteraron la disposición de trabajar junto con los Poderes Legislativo y Ejecutivo para buscar soluciones conjuntas que incentiven el desarrollo económico y social de todas las familias oaxaqueñas.

“Es relevante precisar que el decreto aprobado, pretende ir más allá, al limitar la venta de productos como por ejemplo el chocolate oaxaqueño, granolas, yogures, cereales entre otros, en cualquier tiendita, restaurante, taquería, supermercado, etc., condición que no solo no resolverá el problema de sobrepeso y la obesidad, sino que incentivará el mercado informal e impactará negativamente a las familias de miles de oaxaqueños que dependen de su venta, distribución y comercialización”, puntualiza el comunicado.