Tras la suspensión de la prueba inicial de Starship SN10 este miércoles en Texas (EE.UU.), SpaceX volvió a efectuar el lanzamiento del prototipo de su nave espacial, y aunque el proceso parecía haberse completado sin ningún problema, la nave explotó poco después de aterrizar.

El cohete se elevó más de 10 kilómetros y descendió horizontalmente sobre el golfo de México antes de adoptar una posición vertical para realizar el aterrizaje. Al tocar tierra, Starship permaneció intacto por un momento y de hecho, SpaceX dio la prueba por exitosa. No obstante, la nave explotó y voló por los aires, cayendo bruscamente envuelta en llamas.

De momento se desconoce el motivo exacto de la falla. Una de las posibilidades es que se produjo una fuga de metano.

Con las naves espaciales Starship, SpaceX busca transportar cargas y personas a la Luna, Marte y otros lugares del espacio. Cada una sería capaz de llevar cargas de más de 100 toneladas y 100 pasajeros a la vez, según la compañía.